Una Novata En Un Cuento De Hadas May 2026
La cabaña de la bruja no estaba hecha de gominolas ni de chocolate, sino de libros viejos y frascos de mermelada etiquetados con nombres extraños como "Risas de martes" o "Melancolía de charco". La bruja, una mujer con el pelo del color de las nubes de tormenta, no tenía verrugas ni escobas voladoras. Estaba sentada frente a una montaña de calcetines desparejados.
Elara miró el calcetín. Estaba tejido con hilos de luz de luna y olía a lluvia fresca. Una novata en un cuento de hadas
Elara tragó saliva. Su guía de supervivencia (que consistía básicamente en recuerdos borrosos de los hermanos Grimm) no la había preparado para la hostilidad pasivo-agresiva de la flora y fauna local. La cabaña de la bruja no estaba hecha
Decidió ir a la izquierda. El orden parecía un refugio seguro para una mente racional. Elara miró el calcetín
—Ganas el derecho a no ser el personaje principal —susurró—. Ganas la libertad de observar el milagro sin tener que salvar el reino. Es el mejor papel de todos.
