Aquí tienes una guía práctica y cercana para navegar este camino: 1. Desaprende el concepto de "felicidad perfecta"
Pasamos el 40% del tiempo pensando en el pasado (que ya no está) o en el futuro (que no ha llegado). La ansiedad vive en el mañana; la paz vive en el hoy.
No tiene que ser algo heroico como "salvar el mundo". Tu propósito puede ser cuidar de tu familia, hacer bien tu trabajo o ser una persona amable. Tener un "por qué" te da la fuerza para superar cualquier "cómo".
La felicidad real incluye la melancolía, el estrés y el cansancio. Ser feliz es tener la capacidad de volver a tu centro a pesar de las tormentas. 2. El poder de las "Pequeñas Victorias"
Nos han vendido que ser feliz es estar en un estado constante de euforia, sin problemas ni tristeza.
La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la presencia de sentido. No te presiones por "ser feliz" todo el tiempo; permítete ser humano.