Elena dio un paso atrás, permitiéndole entrar. La lluvia goteaba de su abrigo sobre el suelo de madera, pero a ninguno le importó. Él dejó la caja sobre la mesa y se acercó lentamente, temiendo que ella fuera solo un espejismo fruto de la tormenta.
Elena abrió el cuaderno. La tinta, ligeramente descolorida, revelaba la caligrafía apresurada de Julián. Había una carta doblada en su interior, fechada en su última noche juntos. La leyó por milésima vez, buscando en aquellas palabras la absolución que nunca llegó a concederse a sí misma.
—Podríamos intentarlo —le había dicho ella aquella tarde, con la voz rota—. La distancia es solo un número. Amarte fue la razon - Jenny Del.epub
Julián extendió la mano y, con infinita delicadeza, apartó un mechón de cabello mojado de la mejilla de Elena. Su tacto seguía siendo el mismo refugio de antaño.
Y ella había vivido. Había continuado con su carrera, había sonreído a nuevos amaneceres y había aprendido a caminar sin buscar su mano al cruzar la calle. Pero vivir no significaba haber dejado de amar. Aquel sentimiento se había transformado; ya no era una hoguera ardiente que lo consumía todo, sino una brasa constante y cálida en el fondo de su alma. Elena dio un paso atrás, permitiéndole entrar
Al abrir la puerta, el viento helado le azotó el rostro. Frente a ella, empapado por la tormenta y con los hombros ligeramente encorvados por el peso de los años y el cansancio, estaba él. Julián no llevaba equipaje, solo sostenía una pequeña caja de madera entre sus manos. Sus ojos, antes llenos de la urgencia de la juventud, ahora reflejaban una calma profunda y una determinación inquebrantable.
"No me pidas que te olvide", decía el papel. "Porque cada paso que dé lejos de aquí estará guiado por tu recuerdo. Dicen que el amor debe darnos alas para volar juntos, pero el nuestro nos exige aprender a volar separados. Si alguna vez te preguntas por qué dolió tanto, recuerda que amarte fue la razón de todo lo que fui y de todo lo que seré". Elena abrió el cuaderno
—Porque intenté buscar una vida donde tú fueras solo un capítulo pasado, pero me di cuenta de que eras todo el libro —confesó él, con los ojos empañados—. Huir de ti fue el mayor error de mi vida, y volver a buscarte es la única verdad que me queda. Si amarte fue la razón para marcharme y no destruirte con mis dudas, hoy amarte es la única razón que tengo para quedarme.